Godzilla despertó en la Laguna Setúbal y yo estuve ahí: me invitaron a actuar en una escena de Godzilla en Santa Fe, la película de Alexander Duré, y obviamente dije que sí. Mi personaje era yo mismo, con camisa de Garfield y el mate en la mano, en un par de horas de tomas en los estudios de Aire de Santa Fe que le prestaron al equipo.
De qué trata Godzilla en Santa Fe

Un huevo prehistórico pasa años enterrado, entra en contacto con agrotóxicos y de ahí nace un Godzilla que empieza a destruir la ciudad. Dos amigos mecánicos, Pablo y Tolan, intentan defenderla con lo que tienen. Duré explicó que la idea retoma la raíz japonesa del personaje, que nació como respuesta al trauma nuclear, y la cruza con humor, vida de barrio y crítica social.
Se filmó entera en Santa Fe: el Puente Colgante, la Costanera Este, el Faro, el Parque Federal, Monte Vera y el Chaquito, entre otros lugares. El guion es de Duré y Gastón Zuñiga, y la produce Serie S, una productora santafesina.
Cine sin subsidios

No hubo subsidios ni inversión externa. Se filmó con amigos como actores y vecinos como extras, con convocatorias abiertas por redes para las escenas masivas. El rodaje llevó nueve meses, casi siempre los fines de semana, con 22 jornadas con actores. Las escenas de destrucción se hicieron con maquetas y efectos prácticos en patios y piletas.
Lo único triste de mi participación es que Godzilla no me comió ni me aplastó. Pero ver de cerca cómo un equipo de la ciudad convierte una idea de monstruos en escenas concretas me sorprendió.
Qué pasó con la película
El estreno en el Cine América de Santa Fe llenó la sala con 380 personas. En el Buenos Aires Rojo Sangre ganó el premio a Mejor Montaje Argentino y una mención especial del jurado. En febrero de 2026 tuvo una función en el Cine Gaumont y en agosto pasó por el festival Macabro, en México. Dura 65 minutos.
